Dibujar un ángel
Los ángeles ocupan un lugar especial en nuestro imaginario colectivo. Muchas personas creen que sus seres queridos los cuidan desde el paraíso. Otros creen que un ángel los protege del peligro en su vida cotidiana.
En este artículo, analizaremos a estos seres de luz que acompañan la fe de millones de creyentes en todo el mundo: su representación artística, los elementos que han dado forma a su imagen a lo largo de los siglos y, por supuesto, cómo dibujarlos paso a paso.
La representación de los ángeles en el arte
Los ángeles son seres celestiales presentes en las tres religiones abrahámicas, pero es en el arte cristiano donde su representación ha experimentado las evoluciones más significativas.
La Edad Media
Las obras medievales nos muestran criaturas extrañas, a veces inquietantes, y en realidad son una representación fiel de las descripciones del Antiguo Testamento, donde los ángeles no se parecían mucho a la figura humana tal como la conocemos hoy en día.
El Gótico y el Renacimiento
La revolución humanista transforma por completo esta imagen. Los ángeles adquieren una apariencia humana, vestidos con magníficos ropajes y provistos de alas coloridas y vibrantes, a la vez que conservan algo de su dimensión sobrenatural.
La Anunciación (1434-1436), Jan van Eyck
El barroco
Es durante este período cuando aparece la figura de los "putti": pequeños niños rechonchos, con el pelo rizado y desnudos, que revolotean alrededor de la Virgen y de los santos, tocando instrumentos o divirtiéndose con alegría.
La Asunción de la Virgen (1611-1612), Peter Paul Rubens.
El Neoclasicismo
El redescubrimiento de la Antigüedad y del mármol blanco impone una nueva estética. El blanco se convierte en el símbolo de lo divino, de la pureza y del estatus. Alas, vestimentas, todo abandona el color en favor de un blanco inmaculado.
El canto de los ángeles (1881), William-Adolphe Bouguereau
Los elementos esenciales de una representación angelical
Antes de empezar, aquí están las características que aparecen con más frecuencia en las representaciones de ángeles: una apariencia joven y serena, un par de alas cuyo tamaño refleja su rango, una túnica blanca con bordados dorados, instrumentos musicales como el arpa o la trompeta, una espada para algunos, y por supuesto un halo luminoso sobre la cabeza.
Dibujar un ángel paso a paso
Empezamos con una figura humana, buscando una postura elegante y serena que refleje la naturaleza de estos seres.
Un esquema de volumen puede ayudar a visualizar la musculatura y las proporciones antes de pasar al boceto.
Basándonos en el boceto, colocamos los elementos característicos: unas alas grandes en posición de descanso, una arpa entre las manos, un halo y una túnica blanca. Es en esta etapa cuando el ángel empieza a tomar forma de verdad.
Dibujar el rostro de un ángel
Sobre una nueva capa o hoja superpuesta, se trazan las líneas finales. La idea es reflejar el carácter noble del ángel en cada trazo.
El rostro debe ser hermoso y juvenil, con ojos grandes, una nariz y unos labios bien definidos, y mejillas prominentes.
Para el cabello, se buscan ondas naturales y orgánicas, con un aspecto ligeramente despeinado y armonioso.
La túnica, ligera, requiere atención especial en los puntos de tensión para crear pliegues hermosos, un proceso muy presente en el arte clásico.
Ahora vamos a dibujar las manos que tocan el arpa.
Las manos se colocan en una posición algo particular, ya que buscamos generar ciertas tensiones y flexiones sin perder una apariencia natural y realista.
Las manos que acabamos de dibujar se articulan con la arpa. Utiliza una de ellas para sujetarla por uno de sus bordes y la otra para pulsar las cuerdas, aunque esta postura no corresponda realmente a la forma en que se toca este instrumento. Se trata, sobre todo, de una pose estética destinada a la representación.
Ahora vamos a dibujar las alas, que no son muy diferentes de las de los pájaros. Dibuja varias capas de plumas pequeñas, cubriendo las alas hasta aproximadamente la altura de los codos. Luego, añade plumas largas y grandes que se oculten detrás del personaje.
Borra las líneas guía del boceto para que nuestro dibujo quede limpio, y aprovecha este momento para perfeccionar los detalles y corregir los trazos.
Añadir las sombras y los reflejos de luz
Para empezar a dibujar las luces y las sombras, recomiendo que comiences con una base de color intermedio, utilizando un gris para el objeto principal y otro ligeramente más oscuro para el fondo. Puedes aprovechar el contraste para los elementos de luz pura, como el halo.
Ahora es importante definir los puntos fuertes. Para ello, te sugiero que añadas un poco de blanco muy difuminado en las zonas que brillan o reflejan la luz, como el halo y algunas esquinas del fondo.
Si lo deseas, puedes aplicar un sombreado general a todo el dibujo para identificar las zonas más expuestas. Recuerda que tenemos un modelo con luz directa, lo que implica contrastes más marcados y reflexiones de la luz en todas partes.
Añada volumen al dibujo
El rostro requiere sombras muy suaves, con varios reflejos a lo largo de los contornos.
Para las alas, la técnica es más sencilla de lo que parece: una sombra en la parte interior de cada pluma, una zona oscura cerca del cuerpo y, a continuación, líneas blancas diagonales para crear la textura.
Para darle volumen al instrumento, utilizaremos un tono mucho más oscuro. Esto permitirá obtener un contraste que aporte equilibrio y peso a la imagen. Para las manos que lo acompañan, utiliza los mismos valores que se utilizaron para el rostro.
Finalmente, ha llegado el momento de sombrear la túnica. Puedes darle volumen fácilmente aplicando algunos degradados a cada lado de los pliegues, reservando la luz en los hombros y la sombra debajo de los brazos.
Finalizar su dibujo de un ángel
Para terminar, puedes aplicar tonos rojizos y algunos verdes para recrear los matices naturales de la piel. Un naranja intenso para los labios, rosa en las mejillas y la nariz, dorado para el cabello y los bordados. Y para el fondo, un azul celeste salpicado de nubes ligeras es la opción más natural.
Aquí está nuestro dibujo de un ángel; ahora te toca a ti llevarlo al nivel de detalle que prefieras.
¡Espero que este artículo te haya inspirado a crear tu propia representación angelical!