Dibujar un mirlo
Hoy analizaremos un ave de apariencia noble y sobria, el mirlo, a través del cual aprenderemos a trabajar con los tonos oscuros jugando con los contrastes, para obtener un plumaje oscuro al mismo tiempo que resaltamos cada detalle.
Anatomía del mirlo: qué observar antes de dibujarlo
El mirlo (o zorzal) es un ave común de tamaño pequeño, presente en casi toda Europa y también en las regiones cercanas a Oriente Medio y Rusia. En el macho, el plumaje negro contrasta fuertemente con el pico y el anillo ocular, de un color amarillo dorado que tiende hacia el naranja intenso. Las hembras, como suele ocurrir en el mundo de las aves, presentan una coloración más discreta en tonos marrones.
Aunque el mirlo parezca completamente negro, el negro absoluto es casi inexistente en la naturaleza. Todos los objetos reflejan colores de su entorno, que se mezclan con su color base. En el plumaje del mirlo, se observan así reflejos azulados en una amplia gama de tonos, un detalle esencial para reproducir un resultado realista.
Dibujar un mirlo paso a paso
Comienza dibujando dos círculos: uno grande para el cuerpo y otro más pequeño, ligeramente por encima, para la cabeza.
Luego, agrega un óvalo apoyado sobre el círculo grande para las alas, un círculo más pequeño debajo para la parte superior de la pata y conecta la cabeza al cuerpo con un cilindro de grosor uniforme.
Esta estructura básica facilita la adición de los detalles propios del ave: las patas y las plumas de la cola ocupan naturalmente su lugar.
A continuación, traza dos líneas guía, una vertical y otra horizontal. En su intersección, dibuja un pico alargado y, a unos centímetros de distancia, un círculo de altura similar para el ojo.
Ahora, dibuja la cara: un ojo grande y redondo con una pupila negra y un brillo blanco, rodeado de un contorno con trazos irregulares que se superponen ligeramente. Luego, dibuja el pico siguiendo el boceto; su punta es ligeramente redondeada e inclinada hacia abajo.
Para el plumaje de la cabeza, dibuja trazos muy cortos e intermitentes organizados en forma de «U» para imitar mechones de plumas. Repite el mismo principio a cada lado del pecho para crear un efecto acolchado.
Dibujar las plumas de un mirlo
El plumaje de las alas está compuesto por tres capas distintas; una vez que se identifican, todo resulta mucho más fácil de reproducir: una primera capa de plumas muy pequeñas, una segunda capa de plumas intermedias que se solapan parcialmente y una tercera capa de plumas largas que están casi completamente superpuestas.
Para las patas, dibuja muslos cubiertos de plumas y luego extremidades delgadas con dedos largos que terminen en garras curvas: tres dedos en la parte delantera y uno en la trasera.
Termina con las plumas de la cola: dos plumas largas que se elevan elegantemente. Una vez que hayas añadido este último detalle, borra el boceto básico para pasar a la fase del color.
Añade color al dibujo
Aplica primero una capa de color base en plano, sin buscar todavía los volúmenes ni los matices. Utilice un gris con un ligero toque de azul y marrón para obtener un tono medio oscuro pero ligeramente pigmentado. Para las patas, una base ocra oscurecida dará un tono neutro. Para el pico y el círculo ocular, utilice un amarillo dorado.
Después, enfócate en el plumaje con un tono más oscuro del gris cromático base. Dibuja pequeños trazos cortos y paralelos que sigan la dirección de los volúmenes y superponga capas para colocar las sombras en las zonas estratégicas, sobre todo encima de los ojos y debajo del pico.
Para el área del pecho, opta por unos trazos ligeramente más grandes, colocados en diagonal hacia el centro, lo cual le dará la impresión de un volumen acolchado. Oscurece gradualmente el área del vientre mediante capas sucesivas, manteniendo siempre un poco de luz; evita el negro total.
Para la primera zona de las alas, dibuja pequeñas líneas en forma de semicírculos alternados, como si fueran escamas de pescado.
Para las plumas largas, dibuja líneas en ambos extremos dejando una zona más clara en el centro. Las sombras que se crean al superponer las plumas, en un tono bastante oscuro, permiten definir claramente las formas.
Para la cola, combina dos tipos de trazos: trazos cortos y desordenados para crear una textura similar al plumaje, concentrados en las zonas oscuras, y largas bandas uniformes en diferentes tonos de gris cromático para las plumas más grandes.
Para las patas, basta con una sombra suave y poco marcada.
Añadir luz
Una vez que hayas aplicado los volúmenes y las texturas, añade la luz para potenciar al máximo los contrastes. Utiliza un blanco ligeramente matizado con el color base e ilumina las zonas que hayas dejado sin cubrir.
Para terminar, algunas capas muy sutiles de azul, amarillo o verde en tonos algo apagados aportarán dinamismo cromático y evitarán el efecto plano de la monocromía.
Finaliza tu dibujo
El mirlo prefiere pasearse por amplios espacios verdes en lugar de posarse en los árboles. Un entorno sencillo, con hierba y un cielo azul, es suficiente para que el ave se adapte a su entorno. En este tutorial, lo hemos colocado en un paisaje semiárido con hierbas altas.
Tu mirlo está listo para volar. Como habrás notado, incluso un plumaje de un solo color requiere mucha técnica para lograr un resultado realista y convincente. Es un buen ejercicio para aprender a dominar los contrastes y los reflejos en tus próximos dibujos.