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por Tristan de Dessindigo

D5ibujar una garza

En el corazón de los humedales vive una fauna particular, adaptada a un entorno entre tierra y agua. Entre estas especies destaca la garza con una silueta inmediatamente reconocible, esbelta, fina, perfectamente adaptada a la paciencia que requiere la pesca. En este tutorial aprenderemos a dibujar este símbolo de calma y precisión, desde el primer boceto hasta el colorido de su plumaje blanco.


Una silueta única para observar antes de dibujar

La garza es una de las aves más fáciles de identificar: su esbelta silueta no deja lugar a dudas, lo que también facilita su representación. Algunas características clave para recordar son: su pico largo, lo suficientemente ancho como para tragar un pez de un solo bocado, un cuello y patas largas que le permiten pescar erguida en el agua. 

Nuestro tema del día es la garza blanca, una de las 70 especies que componen esta familia. Aunque todas comparten características comunes, la garza blanca es el ejemplar ideal para representar a toda la especie. 


Dibujar una garza paso a paso

Comienza con dos círculos de diferentes tamaños para identificar la cabeza y el torso. El círculo más grande representa el cuerpo, el más pequeño la cabeza, lo suficientemente alejado del cuerpo para anticipar el largo cuello que dibujaremos a continuación. 

Conecte la cabeza al cuerpo con una curva larga que llegue a la parte superior del círculo grande. Imaginemos que esta línea sigue el recorrido de las vértebras cervicales.

Luego identifica el eje central del cuerpo y proyecta las piernas desde este punto, ligeramente inclinadas hacia atrás y dobladas desde sus grandes articulaciones.

Divide el círculo de la cabeza a lo largo de sus dos ejes. Desde su intersección, sobresale el pico: un ancho casi igual al de la cabeza y una longitud de unas tres cabezas adicionales.

Luego, agrega el plumaje del ala y de la cola, usando las articulaciones de las patas como límite inferior.

Comienza con un ojo pequeño y redondo. Debajo de este, nacerá la articulación del pico, que se curva hacia arriba antes de continuar en línea recta. Rodea estos dos elementos con plumas cortas realizando trazos finos para crear textura y volumen.

Continúa con una línea intermitente para generar una apariencia emplumada a lo largo del cuello, manteniendo el mismo grosor en todas partes. Te recomiendo que dibujes a cierta distancia del papel para observar mejor el recorrido del dibujo. Para las piernas utiliza líneas largas asegurando consistencia en el grosor, solo deben resaltar las articulaciones y los tobillos.

Ahora, dibujamos el torso añadiendo volumen en la parte inferior, como si el pájaro llevara una capa que le cubriera el lomo, complementada con plumas alargadas debajo.

Para las patas, dibuja una tríada de dedos alargados y puntiagudos, complementados con un dedo posterior del mismo tamaño y forma.

Una vez completado el dibujo lineal, borra los restos del boceto para obtener una base limpia antes de pasar al color. Este paso es importante ya que trabajamos con plumaje blanco.

Añade color al dibujo

Pintar un plumaje blanco requiere un enfoque especial. Comienza diseñando el fondo: una extensión de agua de color azul intenso y un degradado de azul claro para el cielo. Es importante preservar el blanco del plumaje evitando cualquier contaminación cromática.

Vayamos primero a los colores más visibles: un naranja dorado cubre el pico y parte de la cara, hasta rodear el ojo. Utiliza un tono más oscuro para las sombras, tomando como guía las juntas.


Dibuja las sombras

Al contrario de lo que sugiere la intuición, no utilizaremos el gris para matizar el blanco. En su lugar, optaremos por un amarillo muy pastel o posiblemente un azul muy suave. Con este tono haz trazos gruesos y desordenados para crear una primera capa de plumaje algodonado.

Para sombras más profundas, usa una versión ligeramente más oscura de este amarillo pastel, lograda con un toque de morado o marrón. Aplícalo en las zonas más profundas según tu modelo.

Para las piernas, agrega sombras con un tono muy oscuro de azul intenso, una mezcla de naranja y negro dará el tono deseado. Sobre estos tonos oscuros, crea volúmenes a partir de reflejos de luz con un blanco puro, aplicado en pequeñas líneas finas a lo largo de la extremidad.


Finaliza tu garza

Coloca a tu garza en su hábitat natural: un cuerpo de agua sobre el que camina con elegancia. En este ejemplo, un bosque de fondo en tonos oscuros crea una silueta que contrasta con el blanco impoluto del pájaro. Para el agua, utilice varios tonos transparentes de azul y verde apagados, sobre siluetas de algas y rocas creadas previamente. Termina con ondas blancas y sombras paralelas.

¡Y eso es todo por nuestro dibujo de una garza! Espero que te haya gustado y te haya dado ganas de volar. La garza es un pájaro realmente interesante de dibujar, sobre todo para aprender a manejar los blancos y las sombras suaves. Esta es una técnica que te será útil mucho más allá de este tutorial.